El viernes pasados vimos el cuarto y último episodio de la nueva adaptación de Emma de la BBC, con Romola Garai en el papel de Emma. Yo no sé qué me pasa con Romola Garai, pero el caso es que parece haberse especializado en adaptar libros que leo: I Capture the Castle, Atonement, Angel y ahora Emma. Y lo curioso del asunto es que sin ser papeles idénticos ni intercambiables, sí que podría decirse que tienen, unos más y otros menos, bastantes cosas en común entre sí.
Dicho esto, antes de ver la serie y mientras la íbamos viendo viernes tras viernes, yo leía críticas bastante malas (también las ha habido buenas, que conste). El primer capítulo casi lo vi con la respiración contenida, reservando oxígeno para la sarta de quejas que seguro que tendría. Y la verdad es que terminó el capítulo y creo que lo poco que había dicho era todo bueno: que me gustaba muchísimo la presentación, que los vestidos (a pesar de ser la mayoría heredados), la iluminación y los decorados/paisajes me parecían preciosos y que los actores no estaban mal. Las quejas habían sido no en contra de la serie, sino de lo plasta que puede llegar a ser el señor Elton y cosas así.
Para cuando el viernes llegamos al cuarto capítulo yo seguía sin haber protestado demasiado, de hecho me estaba gustando bastante. Si había una queja que iba en aumento era la de lo agotador que era ver las expresiones faciales y eterno movimiento de ojos de Romola Garai. No sólo, como dicen las críticas, por el hecho de que sea improbable que nadie en la época de Jane Austen (¡ni en la época actual!) gesticulase tantísimo, eso era lo de menos, de haber sido una película moderna me hubiera empezado a irritar igual. Simplemente es agotador, lleve la protagonista vestido estilo imperio o pantalones vaqueros.
Si hay una queja que he leído - y que ya leí cuando estrenaron la última adaptación de Jane Eyre (mi preferida) - es que la gente se queja de la modernización de las actitudes y el vocabulario, por no hablar de la gente que se queja de que se haya cambiado el principio, de que haya recursos modernos, etc (lo mismo ocurre en la mítica North and South, pero ¿qué pasa? que ahí nadie se queja porque nadie había leído e idealizado antes el libro; y de hecho luego no les gusta el final convencional del libro y prefieren el bonito - pero anacrónico - final de la serie). A mí esto no me molesta especialmente: modernizar el lenguaje es simplemente tratar de llegar a más gente y modernizar las actitudes - ver a Emma bostezando o leyendo medio repanchingada - no me parece mal siempre y cuando tenga unos límites (es complicado esto de definir, porque por ejemplo la actitud actual en Orgullo y prejuicio 2005 me horripila). Y además es que es lo de siempre: si quieres una adaptación que conserve todas y cada una de las palabras, todos y cada uno de los gestos, que no se salte nada ni cambie nada, que mantenga todo intacto, lo mejor que puedes hacer es ir a una librería y comprarte otra copia del libro, porque no vas a encontrar ninguna adaptación que te convenza.
RAE dixit:
Adaptar.
3. tr. Modificar una obra científica, literaria, musical, etc., para que pueda difundirse entre público distinto de aquel al cual iba destinada o darle una forma diferente de la original.
Palabras clave: modificar - público distinto - forma diferente.
Dicho esto, y ahora quizá me tenga que tragar una parte de mis propias palabras: el último capítulo me decepcionó un poco. De repente todo era un dramón, se les fue la mano con algo que no hay nunca en Jane Austen y que además no pega con el resto de los capítulos. No puedes hacer tres capítulos en tono más o menos Jane Austen, graciosillos, ligeros, espontáneos. Y de repente llegar al último y ponerte todo serio y dramático. No funciona.
El reparto me ha gustado mucho, Romola Garai - gestos cansinos aparte - está bien, aunque yo le hubiera dado menos cafeína durante el rodaje. (Y, oh, Dios mío, tiene los ojos azules y no marrones como la Emma del libro, oh qué mala adaptación... bla bla bla.) Es cierto que Jonny Lee Miller es un poco demasiado joven y que, lo que en el libro son 16 años de diferencia con Emma, en la serie parecen casi de la misma edad. Pero como tampoco se hace nunca - creo, ahora dudo y puede que sí - demasiada referencia al hecho de que se lleven muchos años no lo veo mal, no es obligatorio ni crucial en el desarrollo de la adaptación.
Michael Gambon como señor padre de Emma es de lo mejorcito de la serie, y eso que al principio yo sólo veía a Dumbledore (ejem). A Johdi May como señora Weston la veo un pelín joven, pero lo hace muy bien, así que por mí vale. Laura Pyper como Jane Fairfax y Louise Dylan como Harriet Smith me parecen perfectas tanto de aspecto (oh, Dios mío, Harriet Smith lleva un peinado anacrónico porque los rizos así vendrían después y, oh Dios mío, no lleva gorro en la cama*...). Fantástica Tamsin Greig en el papel de la cotorra señorita Bates, a pesar de que el guión sí que le haya quitado un poco de cafeína a este personaje. Los Elton son debidamente insoportables. Y de hecho el que menos me ha gustado es Rupert Evans como Frank Churchill, pero puede ser debido a que, como al señor Knightley, Frank Churchill no termine de caerme bien nunca.
Así que con la novela recién leída justo para ver la serie con las gafas críticas digo que no me ha parecido nada mal, claro que debo de ser de las pocas que lo ven así. Llego poco a poco a la conclusión de que si me dan una recreación lo suficientemente trabajada del ambiente, la época, los vestidos y demás (incluso con unos pocos errores) y en la que el guión no sea horriblemente malo, que se deje ver, por mí ya está bien, para calcos ya digo que saco el libro de la estantería y lo leo.
Lo que noto es a la gente muy saturada con las adaptaciones de novelas del siglo XIX en general y adaptaciones de siempre las mismas novelas del siglo XIX en particular. Quizá la BBC y la ITV deberían darse un respiro durante un tiempo, cambiar un poco de tercio (¡Barbara Pym! ¡novelas de Persephone (y Little Boy Lost, bien hecha, sería un peliculón)!) y volver dentro de un tiempo prudencial con fuerzas renovadas (léase: una adaptación de Villette de una vez).
Pero bueno, que yo no estoy saturada y para mí ver una buena adaptación sigue siendo un placer, como demuestran nuestras noches de viernes, así que si los señores que mandan deciden hacer oídos sordos de mis sabios consejos, yo estaré aquí para ver la 7456573564 adaptación de cualquier clásico.
* Para dejar constancia de que a veces sí que hago esas cosas en serio diré 1) que el pelo anacrónicamente suelto de Billie Piper en Mansfield Park sí que me sacaba de quicio de verdad y 2) que a pesar de reírme de lo del gorrito de noche sí que agradezco que aquí se hayan tomado en serio lo de ponerles el pañuelito fino en el escote o camisas finas por las mañanas a las mujeres y que no vayan anacrónicamente despechugadas a todas horas (sólo medianamente permisible por las noches) como en otras adaptaciones recientes.