jueves, 23 de junio de 2011

The Prime of Miss Jean Brodie (La plenitud de la señorita Brodie), de Muriel Spark

Aunque no tengo quejas de mi orden cronológico y aunque he leído novelas de Muriel Spark aleatoriamente antes de situarme al principio de su bibliografía, debo reconocer que me alegra ir llegando a sus obras más conocidas. Hace un tiempo me planteaba si, con una escritora tan prolífica como Spark, no se podría hacer un poco de trampa y amoldar el orden cronológico un poco y leer lo más relevante. Y lo confieso: así lo he hecho, porque el otro día me apetecía leer Muriel Spark pero no tenía en la estantería la novela que me tocaba, The Bachelors, y sin embargo ahí estaba la señorita Brodie de lo más tentadora, que ya son muchos años queriendo leer ese libro.

Así que hice trampa y no me arrepiento, porque The Prime of Miss Jean Brodie (La plenitud de la señorita Brodie) es la joya que todo el mundo asegura que es. De esos libros que, por muchas expectativas que se creen a su alreadedor, no defraudan sino que sorprenden incluso. Y todo gracias a la maestría de Muriel Spark. Reconfortante no sería la palabra que define lo que se experimenta cuando uno lee algo de Muriel Spark, porque su prosa suele ser también desconcertante y a veces incluso incómoda, pero se acerca a lo que, esté contando lo que esté contando la historia, el lector siente al ponerse en manos de Muriel Spark: pocas veces siente uno que el escritor está tan en control de lo que está contando, por caótico que pueda parecer, por caótico que pudiera resultar en manos de otros. Muriel Spark se repite, pasa de seguir ningún tipo de cronología, viaja adelante y atrás en el tiempo, cuenta cosas en la mitad que otros no te contarían hasta el final y todo, todo con un dominio que, si te paras a pensarlo te deja boquiabierto. No hay nada como leer a Muriel Spark. Nada.

Y por todo ello es difícil resumir la novela, porque es la historia que cuenta, sí, pero mucho más que eso. Decir que Jean Brodie es una profesora que acoge bajo el ala a un grupo de niñas de 10 años y las instruye - a su manera - hasta los 17-18, es quedarse muy corto. Jean Brodie es espontánea, chocante, nada políticamente correcta, mandona, cotilla, culta... y está, según ella, en su plenitud que, según ella también, le dedica caritativamente a este grupo de niñas.

Por eso que decía de que Muriel Spark pasa de la cronología, ahora no me importaría ver de nuevo la película y creo que lo haré. Me gustó, pero ahora quiero comparar (mal asunto). Eso sí, la película me dejó una huella: la señorita Brodie, en mi cabeza, habla con la inconfundible voz de Maggie Smith. Y no me quejo, porque creo que le va que ni pintada.

La otra secuela que tengo es que se han multiplicado por mil mis ganas de visitar Edimburgo, donde se desarrolla la acción. ¡A ver cuándo puede ser de una vez!

Como el libro donde la leía trae varias novelas de Muriel Spark, la tentación de acabar Miss Brodie y comenzar con la siguiente (The Girls of Slender Means) fue grandísima, pero me contuve. Y hablando de esa edición, debo decir que es de esas ediciones donde el papel es una maravilla y da gusto pasar cada página (también por el buen olor), por no hablar del marcapáginas de tela que siempre me pierde (y la excelente introducción de Frank Kermode, de la que quería haber citado alguna cosa que me temo se ha quedado en el tintero). A lo que le pongo pega es al hecho de que lleve sobrecubierta, que siempre me parece incomodísima y siempre quito en cuanto empiezo a leer el libro en cuestión. Sin embargo, aquí tuve que mantenerla (con toda la incomodidad que es que el libro se vaya resbalando y demás) porque si hay algo que llevo peor que las sobrecubiertas es el tacto de los libros encuadernados en tela, que me da mucha grima, más aún si ya tiene una capita de polvo acumulada (y por suerte este no era el caso aún, pero aun así).



En fin, menos mal que leyendo una novela así se perdona y se olvida todo.

Más Muriel Spark en este blog:

- Nuestro ciclo de cine basado en sus novelas.
- The Ballad of Peckham Rye.
- The Comforters.
- All the Poems.

5 comentarios:

  1. Me la apunto para comprarmela antes de irme de vacaciones!

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  2. Voto porque te saltes el orden. Con Spark se puede. Yo leí hace poco The driver's seat y me fascino. Brodie me falta, pero va a caer muy, muy pronto. Tengo el mismo volumen que muestras (fue mi primer Spark en ingles). Y tras lerdee, me da envidia.
    Por cierto, no se si mi familia me secundará, pero tengo el firme propósito de visitar Edimburgo por primera vez este verano....
    Saludos Sparkianos,

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  3. Dina: haces bien :)

    Óscar: bueno, más que saltarme el orden, creo que quizá iré leyendo, por orden, las obras más significativas y luego ya iré rellenando huecos con las demás.

    Verás qué bueno The Prime... No dejes de leerlo si realmente vais de vacaciones a Edimburgo (envidiaaaaa).

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  4. Acabo de terminar, la semana pasada un libro de Muriel Spark. Tengo pendiente hacer la reseña.
    Al leerte, he pensado que tiene que ser maravilloso poder perderse en esa lectura. Imagino que no estará traducido. Lo buscaré
    Y...tienes que ir a Edimburgo...te va a gustar mucho...con MrX (al que imagino que ya llamarás de otro modo).
    Bss!!

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  5. Pues ya hablarás del libro, seguro que bien :)

    Sí que está traducido. Se llama La plenitud de la señorita Brodie y merece mucho la pena.

    Sí, yo estoy convencida de que cuando nos conozcamos por fin Edimburgo y yo nos vamos a entender bien. Ahora falta ponerle fecha al encuentro ;)

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