miércoles, 30 de enero de 2008

Noche de martes: Cumbres Borrascosas 1978

Definitivamente los martes por la noche (ahora después de House) se han institucionalizado como sesión de drama de época normalmente a cargo de la BBC. Ayer nos decantamos por una antigualla que teníamos desde hace siglos y que nunca habíamos visto hasta ahora.

Cumbres Borrascosas 1978, precisamente también el año en que Kate Bush sacó su famosa canción. Quizá Manuel supiera más, pero cuando pusimos el DVD yo no tenía de qué esperar de esta serie. Aún nos quedan cuatro episodios, así que tampoco puedo decir mucho, pero no me impresionó demasiado: nada muy bueno, nada muy malo (salvo cosas típicas de la época en que se rodó que a mí me hacen gracia y me parecen cutres aunque en ese momento no lo fueran). De momento, eso sí, sólo hemos visto a los actores niños y a Heathcliff envejecido.

Lo que sí me sorprendió es que tiene un aire a teleserie porque está rodada en no sé qué formato (como si fuera un telediario de la época o algo, no como película) que ha envejecido muy mal. Además el director debió de ser una polilla en su vida anterior y no paraba de rodar de cerca chimeneas y velas y rayos que con el tiempo se han deteriorado y se ven fatal.

Y nos trajo el debate de siempre en el que Manuel tiene una postura muy firme y yo sé lo que no me gusta muy claramente, pero no exactamente lo que me gusta, ni cómo conseguirlo. Vamos, que esta adaptación es muy fiel (independientemente de la ejecución o los decorados, etc), no se saltan ni una línea de la novela y sabes bien qué esperar. Y resulta que ese es el problema. Manuel se mete con los puristas y dice que la literatura y el cine son medios muy distintos y que una novela no se puede adaptar palabra por palabra. Y hasta cierto punto - no sé qué punto exactamante - estoy de acuerdo. Esto es como otra adaptación de 1973 de la BBC de Jane Eyre que tiene muchísimos fans porque es tan, tan fiel. Nosotros (o yo al menos) teníamos ciertos prejuicios contra esa versión porque los actores (la actriz en concreto) no me gustaban nada, pero fue ver unos fragmentos en YouTube donde, sí, se pronunciaban parrafadas enteras de la novela, y saber que esa versión era definitivamente espantosa*.

Conclusión: que no tengo ni idea de dónde acaba el exceso de fidelidad y dónde empieza el libertinaje, pero criticar se me da de maravilla.

Y ya que estoy con las Brontë. Qué triste, hace poco han tenido que talar uno de los dos pinos que Charlotte Brontë y su marido plantaron en el jardín de su casa cuando se casaron. Yo ya había oído que estaba enfermo y había poco que hacer pero ver ayer la foto de la tala me dio penilla. Lo bueno es que parece que quieren hacer alguna obra de arte con la madera y que han conservado semillas y ya hay otro pino sembrado con ellas. Pero aun así, no es lo mismo. Y el pobre sólo sale de refilón en una de mis fotos.

* De todas las adaptaciones de Jane Eyre, me quedo sin lugar a dudas con la más reciente de la BBC. Y en Londres hace un par de años vimos una adaptación teatral que me gustó mucho también y que - sorpresa - se toma algunas libertades y sigue una línea que normalmente no me gusta demasiado. No hay quien se entere conmigo.

2 comentarios:

  1. Es muy dificil, en general hacer una buena adaptacion de un libro. Y yo tampoco defiendo el que se hagan al pie de la letra. Pero si creo que si te gusta un libro lo adaptas con mucho respeto y respetando al menos el espiritu original. Vamos, digo yo...

    ResponderEliminar
  2. Jo, pues hay gente que ha debido de adpatar libros que odia profundamente.

    Ya tengo muy oído lo del espíritu vs la letra...

    ResponderEliminar