Impresionante. Así de simple fue lo de ayer de Marlango. Qué pena no tener entradas para repetir esta noche. Cuando Leonor Watling dijo "nos podíamos quedar a vivir aquí" o propuso actuaciones cada fin de semana creo que por lo menos la mitad del público (el Palau estaba lleno) se hubiera apuntado. Digo sólo "más de la mitad" porque supongo que mucha gente iba de acompañante, no porque piense que disfrutaron menos.
Pero aunque la mayor parte del éxito fue de Marlango, el entorno no era para menos. Era la primera vez que entraba en el Palau y me pareció igual de impresionante que la actuación.
Y Marlango no sólo estuvieron de maravilla en las canciones sino también en todos los comentarios entre canciones. Leonor estuvo más callada de lo que imaginaba, pero el pianista, Alejandro Pelayo, estaba de lo más charlatán. Creo que entre los dos, si algún día dejan la música (que esperemos que no), pueden formar un dúo cómico y seguir llenando sitios. Los comentarios sobre la actuación cancelada del 1 de febrero fueron divertidísimos.
Sólo hubo dos pequeñas "decepciones". La primera fue que no cantaron It's All Right y la segunda que pidieron que el público sugiriera canciones (suyas, a ser posible, como aclaró Alejandro Pelayo) y verían de tocarlas. Me sorprendió que mucha gente optó por Madness (lo mejor fue la que gritó "cualquiera"). Y aunque la fueron prometiendo a lo largo del concierto, llegó el final y no la habían cantado.
Pero para compensar hubo muchas sorpresas. Como la versión de Vete (¿Marlango en castellano?), que por lo visto es una canción super flamenquilla de Los Amaya (yo no la conocía) y que ellos han convertido en una canción espectacular (de la BSO de Malas Temporadas). Cerraron el concierto con una versión perfecta de Can't Take My Eyes Off You (el enlace no es del concierto de ayer, sino de uno de Madrid). Otra de las sorpresas fue Pequeño Vals, otra de mis canciones preferidas (la cambio sin problemas por It's All Right, y tampoco es como si el resto de canciones no me gustaran). Pongo aquí el vídeo que alguien que estuvo allí (y se saltó las normas de no grabar que yo, muy formalita, cumplí a rajatabla. Pero en YouTube hay una mina). Oídla:
sábado, 8 de marzo de 2008
Marlango en el Palau de la Música
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Cristina
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viernes, 7 de marzo de 2008
Marlango, por fin
Pues sí, ayer mientras se hacía la sofisticada cena (pizza, en el microondas), yo me dedicaba a jugar con la frigopoesía. Las opciones para describir los planes de hoy eran limitadas porque no hay imán con la palabra concierto, mucho menos con Marlango. Así que el mensaje quedó general pero entusiasta.
Menos mal que el concierto no es al aire libre, porque hace bastante mal día. El concierto es en el Palau de la Música, que justo este año cumple 100 años. Así que estaremos resguardados del frío en pleno esplendor modernista.
Esta semana he oído mucho Marlango, como debe ser, pero ahora tengo puestos sus discos en orden cronológico. Lo que me gusta a mí el orden cronológico en las cosas. Pero también me gusta derribar mitos de vez en cuando. Hay quien (me) dice que Marlango son tristes y monótonos. Yo no estoy de acuerdo, y para muestra un botón. It's all right es una de mis canciones preferidas de Marlango y no creo que le falten ni alegría ni variedad. Ojalá suene esta noche. Además el vídeo es muy divertido, dirigido por Isabel Coixet.
a weird poetry in people walking by,
there's music in the streets,
and harmony in machines,
there's everything I need to do, a little dance for me.
So come on and do your little dance,
do your little dance for me,
there's everything you need to do, a little dance for me!
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jueves, 6 de marzo de 2008
Daphne
Este libro con esta portada espectacular (diseñada por Alison Lang) es Daphne, de Justine Picardie. (Aquí se pueden leer - en inglés - las primeras páginas.)
Es complicado explicar de qué va, porque son tres historias y cada historia incumbe a un montón de personajes, unos ficticios y otros reales. Primera historia: Daphne du Maurier, autora de Rebecca y tantas otras novelas, está en plena crisis en el año 1957. Segunda historia: A. J. Symington, en ese momento, hace veinte años que dejó atrás sus días de gloria trabajando prestigiosamente para la Brontë Society y otras bibliotecas de renombre donde se manejaban manuscritos Brontë. Al asociarse con T.J. Wise (famoso falsificador) y él mismo tener un concepto bastante liberal del sentido de la propiedad, su mundo se vino abajo y ahora lo único que tiene son unos cuantos manuscritos (muy valiosos, por otra parte). Tercera historia: esta sí es ficticia. Una joven que ve claramente su parecido con la segunda mujer de Max de Winter en Rebecca está fascinada por la correspondencia entre Daphne du Maurier y Symington.¿Y por qué se escriben Daphne y Symington? Como explicarlo sería largo y complicado y dicen que una imagen vale más que mil palabras he aquí una foto de los libros que yo tenía entre manos mientras leía Daphne. En tres pasos de abajo a arriba: Daphne veía como su vía de escape escribir una biografía para rescatar del olvido al hermano de las Brontë, Branwell Brontë y no se había enterado de que Symington había caído en desgracia, así que recurre a él para que le asesore. Symington la ayuda de una forma un poco "quiero pero no puedo" y aprovecha para venderle a Daphne algunos de sus manuscritos de Branwell, de ahí el libro de poesía.
La idea de Daphne era demostrar que Branwell había sido más que el hermano de las Brontë pero a medida que avanzaba veía que no daba con ninguna obra maestra y su desesperación se nota en la propia biografía cuando a veces arremete contra Branwell y le llama cosas como poeta del tres al cuarto.
Lo más curioso en Inglaterra siempre es que todo el mundo (sobre todo en los círculos culturales) conoce a todo el mundo. Así, Daphne era prima de los niños Llewelyn Davies, que no son otros que los niños perdidos de Peter Pan. Tanto para estos niños como para Daphne y sus hermanas, J. M. Barrie era el "tío Jim" (aunque en realidad no era familia).
Así que me lo he pasado muy bien con la intriga literaria del libro, pero ahora se han añadido las ganas de leer más acerca de Daphne du Maurier (de la que Margaret Forster escribió una biografía). Comenzaremos por ver en breve un biopic que rodó el año pasado la BBC para celebrar el 100 aniversario de su nacimiento. Y se han renovado, como cuando vi Descubriendo Nunca Jamás por primera vez, las ganas de saber más sobre J.M. Barrie y los Llewelyn Davies (que tampoco fueron una familia muy afortunada). Está bien eso de que un libro anime a leer otros.
Por cierto que, siguiendo en la línea de que en Inglaterra todos se conocen, Robert Fox, el productor de, por ejemplo, Las Horas o Expiación, es descendiente (indirecto) de Daphne y ya ha comprado los derechos del libro para hacer la película. Suena bien.
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miércoles, 5 de marzo de 2008
Noche de martes: Miss Austen Regrets
Cómo engaña el día hoy. He salido del portal toda contenta porque hacía solecillo y no sé muy bien qué ha pasado, si casi se me vuela la sonrisa del viento que hace o se me queda congelada en la cara del frío que arrastra el viento.
El caso es que ayer era noche de martes y la semana pasada ya vimos la quinta y última entrega de Cumbres Borrascosas 1978. Ayer nos decantamos por la reciente producción de la BBC Miss Austen Regrets, que de momento sólo se ha podido ver, curiosamente, en Estados Unidos (bueno, y ayer en nuestro DVD). (Aquí hay fotos y trailer en inglés). En realidad es una única entrega de 90 minutos pero nosotros lo hemos dividido en dos de 45 minutos, así que aún no lo hemos terminado de ver.
De momento no está mal. Se presenta a Jane Austen como una celebridad literaria al final de sus días. Lo mejor es que muchas de las frases de los diálogos son sacadas tal cual de las cartas de la propia Jane Austen, por lo que captan muy bien su sentido del humor y su visión del mundo. Yo pensaba que un tal Doctor Haden que salía ayer era inventado pero acabo de ver en mi edición de las cartas que el señor era real y que Jane pronunció frases de las que salen en la serie.
Olivia Williams, que interpreta a Jane Austen, no termina de encajar con la imagen mental que yo tengo, pero está muy bien en su papel así que acaba con los "prejuicios" muy rápidamente. Imogen Poots, que hace de sobrina de Jane, está también muy bien y parece perfecta para interpretar, por ejemplo, a Marianne Dashwood de Sentido y Sensibilidad (hubiera estado muy bien en la versión más reciente, por ejemplo), quizá porque se parece tanto a Kate Winslet.
La conversación tonta de la noche fue gracias al señor Brook Bridges. Yo estaba casi segura de que era el mismo que el señor Carter en Cranford y Manuel no hacía más que decirme que tenía un aire pero no era. Y yo, según la luz, alternaba entre que estaba clarísimo que era él y que, bueno, quizá sólo se le parecía mucho. Y así todo el rato. Al final, claro, no es el mismo actor, aunque sí salía en Notting Hill, si eso es excusa de algo.
Para mí lo mejor casi de la serie y lo que casi me hizo sacar los pompones de animadora (y que me ganó una mirada de "será integrista" de Manuel) fue cuando Fanny le pregunta a Jane si Tom Lefroy (el famoso e insustituible e imprescindible para la carrera literaria de Jane Austen Tom Lefroy de La joven Jane Austen) fue "the one". Y Jane le responde con un clarísimo: NO.
La segunda parte promete.
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lunes, 3 de marzo de 2008
Carquinyolis
A la izquierda pongo la foto de mi merienda de ayer. Y es que no dije que el viernes Manuel volvió cargado de dulces: coca (enorme y que voló en una cena y un desayuno), lazos de hojaldre y carquinyolis (los de la foto). Los carquinyolis, que yo no conocía hasta hace unos meses pero cuyo nombre me encanta, son extrañamente adictivos. El primero sorprende por lo duro que está y el miedo a romperte un diente, pero luego no puedes evitar coger un segundo, y un tercero, que ya no parecen tan duros.
Una combinación un poco rara la del té de vainilla con los carquinyolis, pero bien rica que estaba. ¿No se lleva tanto ahora la fusión en la cocina?
Y declaro por segunda vez la semana Marlango, ya que la anterior estuvo muy bien ambientada musicalmente pero terminó con la decepción de que habían cancelado el concierto.
Con un poco de suerte esta nueva semana Marlango tendrá final feliz el viernes.
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domingo, 2 de marzo de 2008
PhotoFriday :: Fuzzy
El tema del PhotoFriday de esta semana es Fuzzy (adjetivo que indica que algo se ve borroso o que tiene pelusilla).
Tenía ya medio elegida una foto mucho más artística cuando llegué a esta por casualidad y me gustó más pese a ser bastante cutre. La foto es de agosto de 2004, con la cámara antigua, tomada junto a Top Withins (el supuesto modelo para el lugar de Cumbres borrascosas), en plenos páramos de Yorkshire. De camino hacía allí la cámara se había caído en un riachuelo (el famoso meeting of the waters que decían las Brontë) y sólo revivió allí arriba, pero sin haberse secado aún del todo el objetivo. De ahí que la foto sea fuzzy en todos los sentidos: tanto por la "pelusilla"/lana de la oveja como por verse borrosa.
Por cierto que esta oveja era divertidísima (como muchas de los páramos). Donde la mayoría de las ovejas salen huyendo en cuanto te ven acercarte, esta venía nada más oír algún ruido lejano como una cremallera que se abre quizá para dejar salir un sandwich. Y hasta se dejaba tocar después del chantaje. Aquí está posando con el estómago lleno.
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sábado, 1 de marzo de 2008
Autoaprendizaje
Dicho y hecho. Ayer fui a la Setmana del Llibre en Català (que técnicamente dura dos semanas) y me llevé dos sorpresas. La primera fue que yo esperaba encontrar un montón de puestecitos de librerías y/o editoriales colocados al pie de la catedral y lo que me encontré fue, como se ve en la foto, una carpa con los libros distribuidos en estanterías por temas. Había carteles con listados de los colaboradores, pero no los veías físicamente.
La segunda fue que el chico que me atendió cuando le pregunté por un libro de autoaprendizaje de catalán que no encontraba debía de ser un profesor de catalán en paro o algo que me ayudó a elegir dos fantásticos libros de autoaprendizaje de catalán, sabiendo muy bien de lo que hablaba. Y además a muy buen precio con eso de la feria.
Y de complemento me compré otro libro de Mercè Rodoreda (aprovechando que es su año): Mirall Trencat (Espejo roto).
Así que ahora ya no tengo excusa para no aprender catalán a mi ritmo.
Por otra parte Manuel y yo nos debatimos desde hace días con una web que tiene algo que queremos desde hace mucho pero que se niega a darnos. Qué rabia.
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Cristina
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