Pues sí, pertenecemos a ese grupo de gente (no sé si más tonta que los demás, porque al fin y al cabo me da que todos te toman por tonto) que tienen el teléfono y el ADSL con Telefónica (o Movistar o como se llamen, me da un poco igual).
Pero ayer nos planteamos muy seriamente la continuidad debido a un timo del que quiero avisar aquí. Ya he dicho muchas veces que no me gusta que el blog se convierta en un punto de reclamaciones y quejas, pero esta vez, como en otras ocasiones, no me dejan más remedio, aunque pienso ir más allá que sólo el blog.
Ayer estaba a punto de salir de casa (ojalá hubiera salido cinco minutos antes) cuando una mensajera de Zeleris viene con un paquete. En el paquete, que es de Zeleris, no pone por ningún sitio el nombre del remitente. Intrigada, lo cojo, firmo. Dentro de casa lo abro y me encuentro con un módem 3G de Movistar, una tarjeta para él de contrato, un par de papeles para que firme yo solita (con ayuda de unas instrucciones) el contrato y gestione la portabilidad, un sobre que no necesita franqueo para que los remita (oh, qué generosos), otro papel en que dicen, textualmente:
Estimado cliente, [mal escrito, los encabezados en español van seguidos de dos puntos, no de coma]
Bienvenido al servicio de Internet Móvil Movistar.
Junto a esta carta le entregamos el módem USB y tarjeta SIM que solicitó a través del 1004 o movistar.es, además del Contrato de Servicio. Para ayudarle a cumplimentar los datos, le adjuntamos también en este envío una hoja de ayuda ("Ayuda documentación para altas").
Una vez revisado y cumplimentado su contrato, debe enviárnoslo firmado usando el sobre de franqueo pagado que también le adjuntamos.
Para una mayor seguridad en el envío [!] la línea le será remitida sin activar. Al recibirla podrá activarla en cualquier momento que lo desee con una simple llamada gratuita al 1004. En todo caso, la línea se activará automáticamente quince días después de la entrega.
Nos gustaría agradecerle la confianza depositada en Movistar y recordarle que si tiene cualquier problema o necesita ayuda, siempre puede contactar con nosotros en el 1004 [¡ja!] o movistar.es.
Reciba un cordial saludo [gracias, pero no]
Federico Rava
Director de Residencial
Los corchetes y negritas son añadidos míos.
En primer lugar, mienten. Mienten porque NO hemos solicitado el estúpido cacharro ya que, seremos tan tontos como para seguir estando con ellos en la línea fija y en el ADSL, pero no en los móviles. Luego, mirando por internet, vi a más gente a la que le estaban mandando el cacharrito en las mismas condiciones y leí que puedes ejercer el derecho de acceso a tus datos para que te demuestren esa información y, como les va a resultar imposible, porque tú no has hecho el pedido y no les puede constar ni por escrito ni en grabación telefónica, puedes ir a la policía a denunciarles por suplantación de identidad. Pienso hacer las dos cosas.
En segundo lugar, te mandan una cosa que a todas luces ni quieres ni has solicitado y te dicen que da igual que firmes o no el dichoso contrato, porque ellos lo van a activar unilateralmente en cualquier caso al cabo de 15 días. Yo no sé de leyes, pero a mi entender esto es, o debería ser, ilegal (más cuando tú no has pedido el estúpido cacharro, insisto).
Total, que así dejé las cosas, me fui a hacer mis recados, volví, hablé con Manuel y decidimos que había que llamar al 1004 ya para que deshicieran el entuerto. Digamos que proponernos ganar un Premio Nobel el año que viene hubiera sido mucho más fácil.
Llamo al 1004. Me coge un chico que me dice que me tiene que pasar con el departamento de móviles y para ello me condena a casi 20 minutos en espera con una música espantosa. Al cabo de los 20 minutos me cogen por fin y me hacen que les dé el número de teléfono que viene en la tarjeta SIM, lo doy y me dicen muy sorprendidos que ese número no está activado. ¡Premio a la inteligencia! Eso ya lo sé yo, lo que quiero es que permanezca así, incluso después de 15 días. Resulta que ellos no me pueden ayudar y que me tienen que pasar con bajas. Otros 20 minutos de espera y nada, cuelgo y vuelvo a empezar, sólo que esta vez le digo a la primera chica que me atiende que me NIEGO a que me ponga en espera de nuevo y encima me ponga la música esa, a que me pase con móviles. Efectivamente, me dice que "me comprende" (esa debe de ser, según el manual que les dan, la frase clave. Una pena que la frase completa deba de ser algo como "te comprendo pero me da igual y voy a hacer lo que me da la gana, no lo que me pides tú") pero me pone en espera casi 10 minutos con música y me pasa de nuevo con móviles. Mismo numerito, me dicen que me pasan con bajas. En bajas descubren que a nombre de ese titular, oh, sorpresa, no hay ningún cliente de móvil, pero la chica me dice que no pasa nada, que firme el contrato que han mandado para luego poder darlo de baja (!!!). Obviamente le digo que no pienso, ni loca, firmar el contrato.
Esa me pasa con otro tío que ya no sé ni de qué departamento es del que por suerte tomo el nombre. Este tío es como una pared con la que te chocas, no tiene más función en la empresa que hacer de muro. No me puede ayudar, pero cuando le pido que me garantice que me recogen el cacharro al día siguiente me dice que no puede, que sólo me puede dar un plazo de recogida de ocho días, cosa a la que me niego porque ocho días muy fácilmente son 15 y plazo suficiente para me activen el contrato. Le digo que según la hoja de "pedido" que viene en el paquete, el pedido se realizó el día 28, o sea, el viernes pasado y ayer era lunes, con lo cual que no me venga con rollos de que no puede avisar a la mensajería tan rápido porque es un trola más de su estúpida empresa. Se sigue negando a recoger el cacharro al día siguiente, por lo que le pido que me pase con un superior. Se niega también a eso, con lo cual nos encontramos en una calle sin salida en la que el tío decide que lo mejor es COLGARME EL TELÉFONO. Llamo de nuevo y digo que quiero poner una queja contra el tío imbécil, que supongo que no servirá de nada (Manuel piensa que de hecho sí que sirven: cuantas más quejas acumules más posibilidades de ascender tienes, porque si no hay actitudes que no se entienden).
Para seguir tratando de darme de baja de un servicio que no he solicitado tengo que volver a llamar, para entonces ya llevo hora y pico de tiempo perdido, estoy medio afónica (no me gusta gritar ni ponerme borde con la gente de atención telefónica, pero lo de ayer era exasperante; la situación más crispante con la que me he encontrado en mucho, mucho tiempo). Hablo con Manuel, le cuento mi desesperación y lo infructuoso de todo. Manuel ha estado leyendo lo que dice la gente en internet acerca de todo esto y dice que no tengo que dejar que me pasen con nadie, que los que me atienden primero, los de la línea fija, son los que mandan el cacharro y los que tienen que tramitar la baja.
Con eso en mente vuelvo a llamar, me coge una chica, le explico todo y le añado que llevo una hora y pico perdida de un tiempo que no debería estar perdiendo puesto que todo viene de un absurdo envío suyo. Me dice que me comprende y que me pasa con móviles porque ella no sabe nada del tema. Le digo que ni se le ocurra, que en esta casa no tenemos móviles, que ya he hablado con el departamente dos veces y que no saben nada. Le digo que sé que son los de línea fija los que me han metido en este lío y los que tienen que solucionarlo. Se disculpa para realizar una llamada. Me pone en espera con musiquita. Cuando vuelve resulta que lo sabe TODO acerca del contrato, los días que faltan hasta que se active, etc. etc. No puedo callarme y le digo que qué curioso que ahora sepa hasta el último detalle cuando antes de la llamada no sabía nada.
Supuestamente tramita la baja, pero por ahí hemos leído que muchas veces luego llamas para confirmar el estado y te dicen que no tienen constancia de ese número de referencia que te han dado. O sea, que aún no hemos terminado. También le digo a esta tipa que no sé quién es el cerebrito de Telefónica (quizá el tal Rava que firma la carta) pero que no me parece una gran estrategia de márketing el poner de tan mal humor a sus clientes, gastándose dinero en mensajeros que no son necesarios, hacerles perder el tiempo y plantearse muchas cosas de su permanencia con la empresa, cuando una mera rebaja en la factura (el equivalente a la tarifa del mensajero, por ejemplo) les mantendría mucho más contentos. Tan fácil como eso.
Eso sí, pienso escanear y fotografiarlo todo, ir a la oficina de consumo a poner una reclamación, solicitar mis datos e ir a la policía a poner la denuncia que he dicho antes. Porque no es sólo que te manden una cosa que no quieres y te amenacen con activarla quieras o no, es que luego te metan en una ratonera telefónica de la que cuesta hora y pico (con suerte, que aún no lo sabemos) salir en la que además te tratan como si fueras imbécil.
Estoy indignadísma y sigo sin poder creerme que sean capaces de hacer todo eso. Así que aviso a los que tengan contratado algo con Telefónica: cuidadito con paquetes inesperados sin remitente: puede que sean paquetitos envenenados como este.
Continúa en la segunda parte.